No saber ni el titulo

Las palabras son finitas y en ocasiones torpes. No saber que expresar a través de ellas es algo que ocurre con facilidad, por el simple hecho de que el tema a tratar sea tan complejo y vasto como el universo.

Así que voy a intentar por todos mis medios el ser claro en lo que voy a hablar, para que no haya lugar a dudas.

La amo. A ella y con laísmo, que me da igual. A una persona que lleva bregando y resistiendo conmigo y a mi en los momentos más negros. Que es el faro en el que he podido ver el camino, el sol que calienta y la luna que alumbra. Que es quien me ha dado fuerzas para levantarme y seguir adelante. 

Ella ha aguantado porquería del mundo exterior, ella aguanta mis errores, y me sigue amando, me sigue queriendo, a pesar de que a ojos de cualquiera yo ya no me merecería nada.

Ella suena a Fjara y árboles, ella huele a flores, primavera, besos y a dos laguitos azules en sus facciones suaves y preciosas. Sus brazos se agarran con fuerza a mi torso, su cabeza se inclina y descansa en su Hueco,y es entonces cuando en mi cabeza todos los malos momentos y los agobios y las tristezas se me olvidan, desaparecen y ¡Pum! Lo único que mi mente y cuerpo notan y perciben es un calor suave y latente, olor a flores,y una roja coronilla apoyada en mi garganta, respirando suave, con una mano sobre mi pecho. 

A ella le debo que mis errores y enfados se conviertan en nada, a ella le debo abrir los ojos a mis fallos, a ella le debo todo. La espera, el tiempo separados, las cosas del día a día. A ella se lo debo, y es así, que tenga que subir el pecho cuando la veo, porque mi corazón se ensancha y salta y rebota en mi esternón. Con cada beso, cada sonrisa y abrazo. 

He aprendido a deshacerme de todo lo que me lastra. Y aunque a veces me ciego y me enfado, por mi simple estres, por mi estupidez…ella sigue. ¡Sigue ahí! ¿Acaso me lo merezco? ¿Hice algún mérito que de recuerde por la eternidad para merecerme semejante recompensa? No. Y no obstante, ahí está ella. Ahí sigue. Y sigue acurrucándose a mi siempre, sin que yo jamás pueda tener ninguna duda de que me quiere. 

Y cuando estoy lejos…¿Que hago cuando lo único que quiero es abrazarla, huir y estar con ella? Pues incluso ahi, en esos momentos, ella me ha enseñado a hacer lo que debo, siendo sincero y sin sobresentimientos que empañen lo que debo hacer. Y se convierte en mi escudo, y me hace caminar recto.

Ella es a quien amo. Ella es quien quiero que siga a mi lado durante más años de los que pueden contar los árboles en sus anillos. Ella es quien desterró mis demonios lejos , solo y únicamente a cambio de que la quiera de verdad, de que la trate con el mismo e inabarcable amor con el que ella me regala mis días. 

Yo sé que puedo ser un desastre, mi vida. Lo he sido muchas veces. Y todas ellas tú me has sacado del fango, de la mugre. Y tú me salvas, me limpias, me aguantas.

No dejo de amarte cada día. No dejo de ponerme nervioso cuando voy a verte. No dejo de quererte con toda mi alma, porque ‘tu pa mí y yo pa ti’. Porque cada segundo del día lleva tu nombre puesto, y yo lo repito en voz baja, cada minuto que pasa, como una jaculatoria que no acaba nunca. Y que pasen los años y que, por que no, que nuestros huesos se descubran miles de años después, entrelazados como cuando dormimos, durmiendo para siempre con nuestras piernas juntitas, con un brazo bajo tu cabecita y otro rodeando tu cadera, queriéndonos hasta el fin de los tiempos. Siendo ovos.

Te amo Anabel. Gracias por existir, por hacer mi vida mejor, por quererme sin límites. Por ser mi ova.

Te ovo.

A la carretera otra vez.

Esto se está convirtiendo en algo…no se ni como definirlo. De locos. Pero de locos de medicación fuerte y correas en la cama al estilo de la abuela.

No, en serio. Es absurdo. No puedo tener estabilidad laboral. No puedo plantearme un ahorro, ni pagos a menos que sean en el momento. No me puedo permitir nada, porque si bien un día estás en un sitio a siguiente no. Y date con un canto en los dientes. 

Oiga pues mejor dese usted. Usted, al que le permiten contratar a solo mujeres ,o sólo hombres, o solo menores de 30. Desde usted con un canto en los dientes y de paso, se mide el cerebelo a pedradas. A ver cuántas puedes aguantar.

¿Asi que así va a ser y ya está?¿ Esto es lo que hay? Y además me tendré que callar, y no se puede cambiar. Vamos, digo yo. Más bien para ir en la línea de la mierda que vamos sufriendo últimamente: titánica, inamovible, inmutable, como un menhir, como un político en un escaño, como un concejal de la Hunta Da’ndalusia(imparable). Así de hierático.

“Desde lo alto de estos escaños, 40 años de polvo nos contemplan”

-¿Que qué dice?

-Que nos están jodiendo hombre. Que nos están jodiendo.

-Aaah, ya ya.

Y así voy con mi joroba del odio por la calle. (Gracias B.H.)Viendo gente como yo trabajando en subtrabajos mal pagados llevados, en ocasiones, por ignorantes y paletos con apellido. Y el resto a joderse. ¿Y sabéis que es lo mejor? Que como ellos, los de arriba, saben que el sistema político está corrupto, y como saben que no confiamos en los resortes legales para alcanzar medios, o simplemente NO FUNCIONAN, pues …¿para que quejarte? Dobla el lomo y sonríe patán, que estás costeando mi/nuestro(poned lo que queráis. Seguro que coincide)

Así que a doblar el lomo y a malvivir, que otros tienen que vivir bien. No tu. Otros.

Sirvientes y servidos.

Y de cómo hemos vuelto a sistemas incluso peores que los feudales.

Sí, de acuerdo,puede sonar exagerado, pero no por ello es menos cierto.

Pero hombre como puedes decir eso. ¿No te pasas un poco?

Si me dejas que lo explique, verás que no es algo tan peregrino. Y ahora mismo me encuentro en una situación en la que puedo comentar esto con cierta soltura.

Para los que no me conocen de nada, diré que ahora mismo me encuentro trabajando en un restaurante. No es un sitio grande, no hay cientos de mesas y comensales. No es de ese tipo de restaurantes. Pero si del tipo del que frecuentan adinerados y terratenientes, grandes de España y señores feuda…Perdón señores burgueses. 

Porque si bien el sistema feudal desapareció hace siglos (y no tantos) sus restos se dejan ver por la calle y la televisión, reconvertidos en señores latifundistas, empresarios…Y por supuesto, su prole.

Y esta es una de las grandes victorias para los promotores de la crisis.  Grandes feudos, blindados y protegidos por los que desgobiernan, fortunas que crecen a la sombra imparablemente. Mientras el abismo entre ricos y pobres de acentúa mezclado con una buena dosis de internet, consumismo y coma inducido. Recordemos que los que están ahí arriba también son humanos y,por lo tanto, saben del peligro de una mente que piense por su cuenta. Pero todo esto lo dejo para una eventual nueva entrada. Y no estoy diciendo nada nuevo ¿no?

¿Y que tenemos entonces? Tenemos que somos grandes deudores de grandes señores de los cuales no conocemos sus caras más que por periódicos ,y eso con suerte. Tenemos poderes más allá de los límites geográficos o estatales. Tenemos, en definitiva, grandes señores feudales a los que tributamos de todas las formas posibles, bien sea económicamente con los impuestos o pagos de todo tipo, socialmente  al ir perdiendo progresivamente derechos en favor de un mayor control de esos señores sobre el pueblo, mentalmente al estar supeditados a modas, corrientes de ‘pensamiento’ creadas por grandes corporativas y vistiendolas de auténticas y reales, cuando no son más que el germen para crear intereses económicos favorables a esas compañías. En definitiva, de todas las formas posibles.

Y a cambio de…Nada. Porque si bien el sistema feudal era un sistema despotico, el señor feudal debía proteger a todos aquellos bajo su dominio porque, si no hay gente…¿como progresar?

Pues bien, estos nuevos señores, grandes y pequeños, ni siquiera se hacen cargo de eso. No somos más que pilas o herramientas para producir, para sostenerse. Y eso a cambio de las migajas que quedan después del banquete de los señores.

Básicamente: no les importamos. Y sus tronos esperan ser heredados por su prole, la cuál conoce los resortes para controlar aun mejor a las masas. Más alcance. Más actividad. E incluso mejor preparación. 

No obstante han de contar con una cosa: si bien el pueblo sigue anestesiado y dormido en gran parte, también las voces críticas se hacen cada vez más numerosas y audibles, aunque intenten velarlas. Sus propios medios pueden ser (y a veces lo son) su propia perdición. Una espada de doble filo, que terminara clavada en ellos (o al menos asi lo esperamos unos pocos miles)

Y es que a todo cerdo le espera su San Martín. Aunque sea un cerdo adornado con billetes.

El Pisotón del Jefe

Porque nos pisan el cuello aquellos mismos que se quejan de la situación.

Y es que es verdad.¿Cómo pretendemos que cambie la situación laboral y económica si aquellos que poseen el poder lo ejercen de manera arbitraria y egoísta? Miles de veces hemos escuchado que el poder corrompe. Pero si ya lo sabemos ¿Quien es el que está poniendo trabas para que eso cambie?.

Puedo poner un ejemplo. Tenemos a un individuo, llamemosle….Obdulio Mascalzone. Por poner un nombre.

Obdulio trabaja en un centro de preparado de comidas al minorista. También podéis llamarle restaurante, si sois muy siberets con los terminos. Trabaja del orden de 37 a 43, horas semanales, lo que le reporta unos beneficios netos de….900€. Tengamos en cuenta que el señor Máscalzone vive en una capital de comunidad autónoma y vive sólo. O sólo vive. Ahora veremos por qué.

Bien, ahora podemos entrar en los detalles. Sumando transporte, comida, alquiler y facturas, Obdulio paga al mes aproximadamente 600€ con lo que queda un margen de 300€ para vivir todo el mes. Añadamos que Obdulio no puede poseer un coche, ya que le es prácticamente imposible mantenerlo. 

¿En que ignotas esferas colocamos entonces el ahorro? ¿Hay ahorro más allá de la nómina? La respuesta es simple: si, se puede ahorrar. Solo hace falta que no salgas de tu casa, que vivas casi en penumbra y que te olvides del mundo exterior. Porque lo tuyo es ser herramienta ¿no lo sabes?

Obdulio trabaja en turno partido, mañana y tarde y posee un día y medio de descanso. Día y medio que por supuesto, NUNCA/JAMAS será en fin de semana. Eso se lo reservamos al jefe. Con esto anulamos casi por completo las opciones de obtener un sobresueldo trabajando en otras áreas (y Obdulio ni siquiera es cocinero, aparte de poseer titulación universitaria superior, pero eso es harina de otro costal).

Y he aquí que viene la guinda del pastel. Una frase que algún sádico avaro dijo alguna vez y que otro perturbado se molesto en recoger y escribir para que pasase a la historia: EL CLIENTE SIEMPRE TIENE LA RAZON.

Perdonadme pero, ¿no es en si irracional darle  la razón a un conglomerado heterogéneo de individuos? ¿Por qué tiene el cliente siempre la razón? ¿Que gilipollez es esa?

EL CLIENTE GENERALMENTE NO TIENE LA RAZÓN. ¿Tengo realmente que decir tal obviedad? No. Ellos no tienen razón. No. Ellos no saben como se mueve el negocio en particular, no lo entienden porque no es su lugar de trabajo. Hasta ahí bien pero ¿que pasa cuando se llega a la instrumentalización de los trabajadores? ¿Que pasa cuando te da igual que esa gente que te sirve (pero que no son tus sirvientes) este retenida en ese lugar sólo porque tú quieras quedarte sentado más tiempo? 

Pues permitidme que salte en defensa de Obdulio y de todos los que trabajamos para el público: no, no somos tus sirvientes. No estamos aquí porque nos guste. Una gran parte de las veces estamos aquí porque no nos queda otra. Porque los trabajos para los que estamos cualificados están o bien copados, o bien se accede a través de carísimas pruebas, o simple enchufismo. Las formas de acceder a un trabajo en España posiblemente sean de las peores de Europa. Y las condiciones y el trato empleador/trabajador también. 

Porque, seamos sinceros. ¿Quien no se ha sentido que no vez de ser una persona, no es más que un instrimento de otro para hacer riqueza?

Y ahí viene todo. Que no haya reforzamiento o empuje a un objetivo común, sino presión y falta de tacto y de educación con los trabajadores. Esos mismos que son los que os producen riqueza. Esos mismos que llevan vuestro negocio adelante, esos mismos que SI SE ENCUENTRAN EN UN AMBIENTE DE TRABAJO FAVORABLE SON MAS PRODUCTIVOS.

Pero parece que esta extendida la idea de que un jefe amable es un jefe débil. Y así seguimos con el látigo y el tambor en la galera,y mientras, dicen “que mal esta la cosa”, cuando seguimos con un enorme nivel de paro y de cambios de trabajo por las condiciones esclavistas y deshumanizadas. El nuevo industrialismo, donde las máquinas son personas.

Pero no pienso quedarme callado ante eso, así que, damas y caballeros, a todos esos que tratan a los seres humanos como piezas de su propia avaricia:

QUE OS DEN MORCILLA.

Buenas ¿se puede?

Mira que ha pasado tiempo ya…

Y yo sin escribir. Sin soltar lo que me gustaría decir, lo que me gustaría cambiar o lo que me toca las narices. Y oye ¿por qué no?
Así que me decidí a escribir. A soltar trapo, y al menos dejarlo reflejado en algún sitio. Y que salga el sol por Antequera.
Y ahora ¿de qué escribo? Hay una vorágine de cosas que me gustaría decir. Relacionar lo que pasó y lo que pasa. Ponerlo en orden, y hacerlo atractivo a la lectura. Vale.
¿Cómo lo escribo? Pues básicamente como quiera. Quiero enseñar y aprender, así que lo haré tal y como se hacen las cosas: bien. ¿Qué poco claro verdad? Pues si. ¿Pero no he dicho que ha pasado tiempo? Tengo que coger soltura y engrasarme. Y ya vendrá todo rodado. Pero eso será luego. Ahora tengo que entrar a trabajar.
¡Anda mira! ¿Y que tal si hablo de eso?
Pero ya luego.